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RGI IN THE NEWS

CUATRO COSAS QUE EL GUERRERO ÉTICO PUEDE APRENDER DE DOC THOMPSON

Uno de los aspectos más importantes en el desarrollo del concepto del Guerrero Ético llegó en gran parte de las enseñanzas de un gran hombre que predicó el concepto de comunicación respetuosa.

Jack E. Hoban & Bruce J. Gourlie Traducción de Carlos G. Blanco, M.Sc. 26 de diciembre de 2014 link

Las habilidades verbales básicas están siendo pasadas por alto por muchos oficiales de policía. Basta con mirar las noticias: vemos demasiados videos de peleas que creemos nunca ocurrirían si los oficiales hubiesen sido unos comunicadores más hábiles. Uno de los aspectos más importantes en el desarrollo del concepto del Guerrero Ético vino en gran parte de las enseñanzas de un gran hombre que predicó el concepto de la comunicación respetuosa. George “Doc” Thompson ha sido un académico, doctor, policía con experiencia y creador del Yudo Verbal. Sus técnicas de Yudo Verbal fueron desarrolladas y refinadas en la calle. “Doc” falleció en 2011, pero uno de sus mano derecha, Gary Klugiewicz, ha pulido y ampliado muchos de los principios del yudo verbal a través de su compañía, “Defensa Verbal e Influencia” (VDI, Verbal Defense and Influence). Como los lectores de toda la vida ya saben, los autores dirigen Resolution Group International (RGI), que es una organización que abarca el entrenamiento en VDI en sus Cursos de Certificación de Protector Ético. VDI tiene mucho que ofrecer. Estas son las cuatro cosas que RGI enseña basada en las enseñanzas de “Doc”:

1. SALUDO UNIVERSAL:

  • Dé un saludo apropiado.
  • Preséntese usted y su afiliación.
  • Dé la razón para el contacto.
  • Haga una pregunta relevante. Por ejemplo, “Hola, buenos días. Soy el Oficial Peterson, del Departamento de Policía de Sea Lake. Vi que su coche está estacionado en una zona de fuego. ¿Hay una emergencia? ¿Están todos bien?” Si usted es un policía experimentado, puede comenzar sus contactos de manera diferente, pero esto es lo que enseñamos como básicos. Se trata de una metodología probada que ha funcionado durante décadas. Hágalo de esta manera y las probabilidades de tener un encuentro fácilmente manejable aumentarán drásticamente.
  • Si saltea un paso, usted abre la puerta para una pelea de distracción y tal vez de confrontación. Por ejemplo: “¿Ese es su coche?” Ellos dicen: “¿Quién quiere saber?” “¿Por qué me molestas?”

2. MÁS ALLÁ DE LA ESCUCHA ACTIVA

  • Escuche
  • Empatice
  • Pregunte para clarificar
  • Parafrasee
  • Resuma

El civil dice: “No, oficial, no hay emergencia, sólo quiero correr al edificio para conseguir algo. Ya vuelvo”. Usted escucha, entonces dice: “Yo entiendo, es un dolor aparcar por allá en el estacionamiento. Pero no hay una emergencia, ¿correcto? Eso es bueno. Así que sólo quería correr y conseguir algo. ¿Tengo ese derecho?”

Desde allí usted puede (saludo universal, continuación):

  • Pedir identificación
  • Pedir más información
  • Tomar su decisión
  • Conducir un cierre adecuado

-Usted dice: “¿Cuál es tu nombre? ¿Bill? OK, Bill, ¿hay algo más que deba saber? Porque si esa es toda la historia, voy a tener que pedirle que mueva su coche y estacione en el aparcamiento antes de ir adentro”.

—BILL: “OK, Oficial, tiene razón, yo tenía un apuro. Lo moveré”.

—USTED: “Gracias, Bill, se lo agradezco. Que tenga un gran día”.

¿Realmente tiene que decir todo eso? Usted debe, incluso si su guión varía un poco. Por lo menos asegúrese de cubrir todo ese terreno. Puede tomar un poco más de lo que usted suele decir, pero funciona bien. A menos que – por supuesto – que empiecen a discutir con usted. Entonces, trate…

3. SECUENCIA DE LA PERSUASIÓN:

  • Preguntar – no narrar
  • Explicar por qué
  • Ofrecer opciones, no amenazas
  • Dar una segunda oportunidad
  • Tomar una acción apropiada

—BILL: “Yo dije, yo sólo iba a estar aquí por un minuto. No hay fuego. Saldré de aquí en poco tiempo”.

—USTED: “Bien, Bill, lo he oído. Pero yo estoy pidiendo que lo mueva antes de que vaya. Por si acaso”.

—BILL: “Yo podría haber estado entrando y saliendo justo ahora”.

—USTED: “Bill, parece un tipo razonable. Usted no querrá estar bloqueando el carril de bomberos si se retrasado en el interior por alguna razón y hubiese una emergencia, ¿lo haría? Su coche bloquea nuestros vehículos de emergencia para llegar hasta aquí. Necesitamos que usted se mueva ahora”.

—BILL: “¿No tiene nada mejor que hacer? Deje de acosarme”.

—USTED: “Mire, le pedí cortésmente que se mueva. Le dije por qué. Así que ahora tenemos un par de opciones. Uno, usted lleva su auto -justo ahí al estacionamiento- y usted atiende su negocio. Opción dos, le extiendo una boleta por su coche y llamo a una grúa. Esa es la ley y eso es lo que tengo que hacer si no me va a ayudar aquí. Usted no quiere eso, ¿verdad? ¿No tiene más sentido mover simplemente y rápidamente su coche, así ambos podemos seguir adelante con lo que tenemos que hacer hoy?”

—BILL: “Oh, vamos, deme un respiro, no me va a remolcar por esto. Estaré de vuelta”.

—USTED: “Desafortunadamente, si usted se aleja caminando obtendrá un boleto y será remolcado. Bill, le he pedido, le he dicho por qué, le di opciones: un par de buenas, pero también una mala – para usted. Esta es su última oportunidad. ¿Hay algo que pueda decir para conseguir que trabaje conmigo hoy y mueva ese coche? Me gustaría pensar que sí…”.

—BILL: “Oh, está bien, voy a moverlo”.

Un poco de persuasión respetuosa y hábil ha hecho el truco, como lo hace la gran mayoría de las veces. Pero, ahora digamos que Bill se dio vuelta y se dirige hacia atrás. “¡Olvídelo! Muérdame, cerdo. ¡Yo pago su sueldo!”

4. CUANDO LAS PALABRAS SOLAS FALLAN

Incluso la fantástica Secuencia de la Persuasión no funciona todo el tiempo. La gente sigue discutiendo de todos modos o pueden atacarlo físicamente. Es hora de dejar de hablar cuando:

  • La Secuencia de la Persuasión no funciona o no es apropiada
  • Hay un problema de seguridad personal
  • Hay una amenaza a la propiedad
  • Algo de mayor prioridad sucede

¡Ahora es el momento de actuar!

Es importante saber cuándo las palabras no funcionarán y es hora de hacer algo. Si hablar no funciona -usted es amenazado, la propiedad será dañada o hay una emergencia a la que debe hacer frente- entonces usted debe actuar. En el caso de Bill, le extenderá una boleta y su auto será remolcado.

Parece sencillo, ¿verdad? Bueno, no realmente. Si se hace sin sincero respeto por la persona que está tratando (no respeto a su actitud o comportamiento, sino por su vida como ser humano), las técnicas de comunicación respetuosas son sólo técnicas, no una habilidad de la negociación. Leer el guión anterior solamente puede resultar forzado, sarcástico o irrespetuoso. Tampoco es fácil hacerlo bajo estrés. El éxito viene de su presencia, su tono y su sinceridad. Viene de cómo dice las cosas tanto como de las cosas que dices.

El veterano instructor del Departamento de Policía de Nueva York, negociador de rehenes y socio de RGI James Shanahan describe los dos extremos de cómo dos tipos de policías pueden manejar una “situación”.

  1. Un policía puede hablar echando espuma por la boca como un perro rabioso frente a un camión de carne.
  2. Otro policía podría aparecer en la escena de la natividad bendita y terminar abriéndole la cabeza de alguien.

¿Dónde cae usted entre el policía # 1 y el policía # 2? Una vez más, las tácticas de comunicación respetuosas pueden parecer como un montón de problemas sólo para conseguir que alguien mueva su coche, pero que hará que su día sea más fácil y pueda mantener a su agencia libre de recibir quejas. Incluso podría evitar que un tipo malo real tenga una excusa para pelear con usted. En cualquier caso, las tácticas de comunicación respetuosas de VDI son excelentes para la gente nueva en la fuerza – y vale una revisión por parte de los veteranos.

 

EL GUERRERO ÉTICO: UN MODELO DEL CUERPO DE INFANTES DE MARINA PARA LOS POLICÍAS

[Download a PDF of Ethical Warrior articles in Spanish translated by Carlos Guillermo Blanco, Comandante Mayor (Retirado) Gendarmería Nacional Argentina]

El entrenamiento físico y ético usado por el Cuerpo de Infantería de Marina de los Estados Unidos (USMC) puede ayudar a los funcionarios a confrontar, sobrevivir y vivir con las realidades de la moderna aplicación de la ley.

THE ETHICAL WARRIOR

The ethical warrior: The hunting story Jack E. Hoban y Bruce J. Gourlie Traducción de Carlos Guillermo Blanco, MSc. 26 de mayo de 2010 link

Robert L. Humphrey, un jefe de sección de infantes de marina en Iwo Jima que trabajó para el Departamento de Estado durante la Guerra Fría, tenía que resolver un conflicto entre EE.UU. y un país aliado en Asia Menor. La gente local quería que los norteamericanos se fueran a casa, mientras que éstos tenían un interés estratégico en mantener una base de misiles propia de la Guerra Fría. Humphrey descubrió que muchos militares norteamericanos consideraban a los locales “estúpidos, lerdos, sucios, deshonestos, indignos de confianza, desleales, cobardes, perezosos, insalubres, inmorales, crueles, locos y francamente infrahumanos”.

Comprensiblemente, la percepción de la gente local era que los norteamericanos no los veían a ellos como seres humanos iguales. Su oposición a la presencia de la instalación de EE.UU. se basaba en que simplemente querían ser tratados con respeto y dignidad.

Un día, con fines de distracción en su trabajo, Humphrey decidió ir a cazar jabalíes salvajes con algunos miembros de la embajada estadounidense. Tomaron un camión del parque automotor y se dirigieron a los barrios más lejanos, parando en un pueblo para contratar a algunos hombres locales para barrer el bosque de arbustos y actuar como guías. Este pueblo era muy pobre. Las chozas eran de barro y no había electricidad ni agua corriente. Las calles estaban sin asfaltar y todo el pueblo olía a tierra. Los hombres parecían hoscos y llevaban la ropa sucia. Las mujeres se cubrían el rostro, y los niños moqueaban y vestían harapos. Un norteamericano en el camión dijo: “Este lugar apesta”. Otro dijo: “Esta gente vive como animales”. Finalmente, un joven hombre de la fuerza aérea dijo: “Sí, no consiguieron nada para vivir; podrían estar también muertos”.

Entonces, un viejo sargento en el camión tomó la palabra. Era del tipo tranquilo que nunca habla mucho. De hecho, amablemente le habló a uno de los hombres ‘duros’. Miró al joven aviador y le dijo: “¿Cree que no tienen nada para vivir, verdad? Bueno, si está tan seguro, ¿por qué no toma mi cuchillo, salta desde la parte trasera de este camión, y trata de matar a uno de ellos?” Silencio sepulcral. Humphrey estaba sorprendido. Era la primera vez que alguien había dicho algo que realmente acalló los comentarios negativos sobre la gente local. El sargento continuó diciendo, “No sé bien por qué valoran tanto sus vidas. Tal vez sean esos niños mocosos, o las mujeres en pantalones. Pero sea lo que sea, ellos se preocupan por sus vidas y las vidas de sus seres queridos, lo mismo que hacemos nosotros, los norteamericanos. Y si no deja de hablar mal de ellos, ¡nos van a echar de este país!”

Humphrey le preguntó que podían hacer los norteamericanos, con toda su riqueza, para probar su creencia en la igualdad de los campesinos a pesar de su miseria. El sargento respondió: “Tienes que ser lo suficientemente valiente como para saltar desde la parte trasera de este camión, hundirte hasta las rodillas en el barro y estiércol de oveja. Tienes que tener el coraje de caminar por este pueblo con una sonrisa en tu cara. Y cuando veas al más apestoso, más temible de los campesinos, tienes que ser capaz de mirarlo a la cara y hacerle saber, sólo con tus ojos, que sabes que él es un hombre que sufre como tú, y espera como tú lo haces, y quiere para sus hijos lo mismo que queremos todos. Es de esa manera, o perdemos”.

La historia de la cacería tiene un impacto emocional inmediato y fuerte. Nos solidarizamos con los campesinos pobres, tal vez porque la mayoría de la gente naturalmente se compadece de los “desvalidos”. Casi todo el mundo entiende el dolor y la rabia que se derivan de la falta de respeto. La gente en ese pueblo no hablaba, pero en sus corazones cada uno de ellos decía: “No me mires despectivamente. Tú eres mi igual – mi vida y las vidas de mis seres queridos son tan importantes para mí como los suyos lo son para usted”. Todos en el camión de repente comprendieron dos cosas.

En primer lugar, a pesar de lo inútil que parece la vida de los aldeanos, en realidad nadie intentaría matarlos porque tomar la vida humana inocente es un anatema para todas las personas morales. En segundo lugar, si fuera atacado, el aldeano se habría defendido con todas sus fuerzas porque él amaba su vida y las vidas de sus seres queridos, tanto como todos los demás. Al fin, aquí estaba la manera de Humphrey de hacer que la verdad “todos los hombres son creados iguales” fuera realmente evidente.

Humphrey tuvo un gran éxito relatando esta percepción que llamó “Valor de la Vida”, a otros militares en la base de EE.UU. en sus presentaciones formales. Sin embargo, se dio cuenta que necesitaba una forma de sostener la idea de igualdad la vez que reforzaba el importante aspecto físico de la lección moral. A partir de su propia experiencia, y contando con el impulso universal de los militares jóvenes de demostrar su hombría, Humphrey ofreció lecciones gratuitas de boxeo a cualquier interesado. Encontró que las lecciones morales eran más fáciles de enseñar a los estudiantes cuando garantizaba la combinación del peligro físico con la fortaleza necesaria para sobresalir en el boxeo.

Valorar la propia vida es sólo la mitad de la ecuación. Cuando hablamos del ‘Valor de la Vida’, ¿de la vida de quién estamos hablando exactamente? El Valor de la Vida es un valor doble – la propia y la de los otros. Las personas éticas tienen un buen sentido de cómo mantener ese equilibrio. No hay un factor más importante en cualquier nivel de la aplicación de la ley que el deber de proteger a la comunidad a la que se sirve. Un enfoque preeminente en este “doble Valor de la Vida” propia y de los otros puede ser una excelente base moral sobre la que construir un sentido del deber de “proteger y servir” del agente del orden público.

La ética son valores morales en acción. Una persona que conoce la diferencia entre el bien y el mal -y prefiere el bien- es moral. Una persona cuya moralidad se refleja en su voluntad de hacer lo correcto -incluso si es difícil o peligroso- es ética. Comienza en el patio de la escuela. La mayoría sabe que el matón actúa mal: eso es moralidad. Pero sólo pocos hablan para proteger al acosado llamando a un maestro: eso es ético. Incluso muy pocos intervendrán físicamente para proteger efectivamente al acosado: esa es la conducta de un Guerrero Ético.

Los oficiales de policía sirven a diario en una jungla llena de “expertos” en comportamiento delictivo y zonas grises morales. Pero la Vida es el “verdadero norte” de la brújula moral que puede mantener a los oficiales en la pista. Cuando poseemos una brújula calibrada, se puede navegar más confiadamente en esa selva. Sin tratar de encubrir el hecho real de que los Guerreros Éticos -como los infantes de marina y los agentes del orden- posiblemente tengan que usar la fuerza, podemos articular claramente que la fuerza sólo debe utilizarse para proteger la vida. El Doble Valor de la Vida es el principio fundamental de orientación que puede inspirarnos para proteger y servir.

¿Por qué Artes Marciales? Como ilustra la historia de la cacería, la ética es en última instancia moral-física. Las personas morales desearían intervenir y hacer lo correcto, pero a menudo carecen de la valentía y la capacidad física. Las artes marciales les darán las habilidades y confianza necesarias. Es por eso que el entrenamiento del Guerrero Ético incluye –y debe incluir- artes marciales, especialmente para los profesionales como los infantes de marina o los agentes del orden.

También es importante que el entrenamiento sea continuo. Un reto interesante con el Guerrero Ético es que las lecciones tienden a “desaparecer” si no hay apoyo. El guerrero ético debe ser apoyado por el entrenamiento físico-moral continuo. Para los infantes de marina, significa al menos un par de horas a la semana de la preparación física y moral (Programa MCMAP). Para los funcionarios encargados de hacer cumplir la ley, significaría un esfuerzo deliberado para integrar apropiadamente los rasgos del Guerrero Ético en algún tipo de entrenamiento táctico.

EN RESUMEN. Por consiguiente, ¿cómo aplicamos la perspectiva del Infante de Marina como Guerreo Ético a la profesión de la aplicación de la ley? La respuesta puede estar en determinar el valor de una descripción propuesta del estado final deseado. Una aplicación de la ley propia de un Guerrero Ético vería a todos, ante todo, como vidas a ser valoradas, protegidas y defendidas, sin importar su raza, nacionalidad, o estatus económico o jurídico. Cuando deba hacer frente a una persona comprometida en un comportamiento delictivo, el Guerrero Ético que aplica la ley estaría motivado primero en proteger a aquellos a quienes sirven, y en última instancia e incluso de ser posible, protegiendo al delincuente. Esta visión puede ser especialmente apropiada en el contexto de la policía comunitaria. El valor de involucrar a la comunidad en la seguridad pública ha sido bien fundamentado.

El éxito de este enfoque depende de la capacidad para desarrollar relaciones efectivas con los líderes comunitarios y las organizaciones, y en desarrollar un sentido básico de confianza y respeto entre los funcionarios y la comunidad. Uno de los obstáculos para desarrollar la confianza es la tendencia de la policía y de la comunidad a la que sirve, a ver a su contraparte como el “otro”. La policía de Salinas, California, recientemente comenzó a incorporar la teoría militar en su estrategia policial de control como una manera de ganar los corazones y las mentes de los pandilleros. Una clara demostración del compromiso con el Doble Valor de la Vida podría ser una excelente forma de la aplicación de la ley para comenzar a colmar esta brecha. También podría apoyar la moral de los departamentos dándoles a los oficiales individualmente un renovado sentido de ser un noble protector.

Si concluimos que la perspectiva del Guerrero Ético puede ser útil, tenemos que abordar cómo puede ser adaptado el entrenamiento al contexto de la aplicación de la ley. Las demandas de la patrulla, la investigación, y otras funciones policiales ocupan la mayor parte del tiempo y los recursos. Sin embargo, la adaptación y la innovación podrían utilizarse para elaborar un enfoque eficaz. Todas las agencias policiales tienen algún tipo de programa de tácticas defensivas. Si bien esos programas no pueden ser caracterizados como artes marciales, poseen el elemento físico que podría integrarse con historias de valores para enseñarle al Guerrero Ético.

Las historia del Dr. Humphrey resuenan con la mayoría de la gente, pero otras historias de aplicación de la ley apropiadas pueden ser identificadas para transmitir las mismas lecciones de valoración y protección de la vida. Las sesiones de entrenamiento no tienen que ser largas, sólo programadas regularmente para lograr el objetivo tan importante de tal apoyo. Los oficiales de policía debe ser un magnífico ejemplo de los mejores valores de las sociedades a las que sirven. Un buen entrenamiento físico-moral y un régimen de apoyo puede activar un sentimiento de “nobleza” en nuestros funcionarios, y quizá, incluso ayudarles a evitar el síndrome de desgaste profesional (burn-out). El resultado serán funcionarios más motivados, un mayor respeto por la profesión policial y una acción policial más efectiva para nuestras comunidades.

 

EL GUERRERO ÉTICO: LIDERAZGO DESDE ABAJO HACIA ARRIBA

¿Cómo adapta e implementa usted el concepto de “guerrero ético” del Cuerpo de Infantería de Marina (USMC) cuando hay una falta de ética en los superiores?

THE ETHICAL WARRIOR

The ethical warrior: Leadership from the bottom up Jack E. Hoban & Bruce J. Gourlie Traducción de Carlos G. Blanco, M.Sc. 2 de agosto de 2010 link

Los artículos previos sobre la posible adaptación del concepto de “guerrero ético” del Cuerpo de Infantería de Marina para la aplicación de la ley ha generado muchos comentarios interesantes y de apoyo. Parece que el término “guerrero ético” llama la atención a muchos que creen debería existir un código de ética claro para los protectores profesionales.

Ha habido además algunas preguntas sobre cómo adaptar, y luego implementar, tal programa – especialmente en ambientes donde falta la ética en el nivel del liderazgo. Esta es una preocupación válida. La profesión de la aplicación de la ley requiere una extraordinaria devoción, sacrificio y coraje. Aquellos elegidos para supervisar a otros en este noble campo necesitan un firme fundamento de liderazgo ético digno de aquellos a quienes lideran. La falta de un liderazgo efectivo es una queja común en todo el espectro de la ejecución de la ley. El tópico de la ética raramente es discutido en el contexto del liderazgo, y menos comprendido aun. ¿Hay algo que un funcionario individualmente pueda hacer para inducir a un mayor liderazgo ético desde arriba? El siguiente proceso de tres pasos constituye una respuesta posible.

  1. Calibre su brújula moral clarificando y activando su propia comprensión ética.
  2. Conviértase en un “guerrero ético” aplicando honestamente su fundamento ético a todas las decisiones profesionales dentro de sus atribuciones.
  3. Actúe como si su jefe ya se hubiera comprometido con los pasos uno y dos.

Los dos primeros pasos implican decisiones que puede adoptar usted mismo. El crítico tercer paso es una manera en que puede ayudar a influir en su jefe a que lidere desde una perspectiva más ética.

PASO UNO: CALIBRE SU BRÚJULA MORAL. Puede dedicarse toda la vida a una profunda comprensión de la moral, los valores y la ética. A efectos de este artículo, la discusión se limitará a la aclaración y activación de aquellos principios necesarios para ser un “guerrero ético” o un “protector ético”. Cualquiera que sea el término preferido, nos referimos a alguien cuya perspectiva fundamental es la de un protector de la vida. ¿La vida de quién? La propia y de los otros. ¿Qué otros? Todos los demás. Para el funcionario encargado de hacer cumplir la ley, esto incluye, por supuesto, la vida de los ciudadanos a los que sirve – pero también las vidas de los delincuentes, si es posible. Esto es más que hacer lo legalmente correcto, protegiendo a los detenidos o condenados. Es una habilidad – y compromiso – de mirar a través del comportamiento relativo de las personas – legales o ilegales – y ver el valor intrínseco de toda la vida por debajo de ese comportamiento, y respetarlo. Esto es importante por dos razones:

  1. es la cosa lógica para hacer,
  2. es la manera psicológicamente saludable de actuar.

La vida es un valor universal: todos lo tenemos, o no estaríamos vivos. Define nuestra igualdad humana (lea la “La historia de la cacería” si aún no lo ha hecho). Por lo tanto, es lógico tratar a todos como a iguales desde esa perspectiva -el valor de su vida- incluso si su comportamiento no cumple necesariamente con los estándares aceptables. De hecho, la capacidad de separar el valor de la vida del valor de la conducta -respetando al primero, mientras se trata adecuadamente al último- es fundamental en la resolución de conflictos.

Segundo, el respeto a la igualdad humana es psicológicamente más seguro para el protector profesional. La exposición constante al comportamiento ilegal o inmoral tiende a deshumanizar a cualquiera que no sea percibido en “nuestro grupo”. Esta mentalidad “nosotros-ellos” a menudo existe, no solo entre funcionarios y delincuentes, sino entre agentes y ciudadanos. Ahora es bien sabido que la deshumanización de los “forasteros” es una de las principales causas del síndrome del estrés post traumático y del síndrome del desgaste profesional o burn-out.

PASO DOS: CONVIÉRTASE EN UN GUERRERO ÉTICO APLICANDO HONESTAMENTE SU FUNDAMENTO ÉTICO. El Valor Universal de la Vida sirve para calibrar la brújula moral cuando se aplica a todos los demás valores “relativos”. Por ejemplo, el valor del coraje es moral cuando un funcionarios rescata a un pasajero de un vehículo en llamas, e inmoral cuando un terrorista vuela un avión contra un edificio. Ambos actos requieren coraje, pero sólo el primero es moral porque sirve para proteger la vida. La ética son los valores morales en acción. Es moral entender que es un error atacar a una persona inocente; es ético detener al atacante. Los funcionarios encargados de hacer cumplir la ley realizan miles de esos actos éticos todos los días. Estas acciones a menudo son consideradas como un “sólo hago mi trabajo”, pero en realidad son expresiones muy poderosas de ética guerrera.

Mejore su eficacia -y mejore su vida- haciendo el papel del guerrero ético. Muestre un respeto consistente y sincero a todo el que encuentre – ciudadanos y sospechosos. Tenga las agallas para ser amigable y agradable a cada persona que conozca, salga del vehículo, quítese las gafas de sol –como se les ordenó a los Infantes de Marina en sus esfuerzos de contrainsurgencia en Irak y Afganistán- y conéctese con la gente de su distrito. Es un poco difícil, tal vez incluso un poco más peligroso a veces, pero es una vida mejor, porque donde quiera que vaya, la gente estará más segura porque usted está allí.

PASO TRES: ACTÚE COMO SI SU JEFE YA SE HUBIESE COMPROMETIDO CON LOS PASOS UNO Y DOS. La mayoría de los profesionales de la ejecución de la ley tienen una reacción inicial positiva al mensaje del guerrero ético. Sin embargo, los elogios van seguidos a menudo por un “tengo que funcionar en el mundo real. Mi jefe sólo se preocupa de su carrera, cubre su trasero, y trata de ser bien visto por su jefe. Trato de hacer lo correcto, pero ¿qué puedo hacer si mi ética está en conflicto con sus prioridades?” Una buena pregunta, pero que no se limita sólo al funcionario de primera línea. Los gerentes de todos los niveles expresan una frustración similar acerca de sus jefes. ¿Hay una manera de romper este obstáculo aparentemente universal?

Una forma es la de actuar como si su jefe fuera un guerrero ético, también. Esto parece simplista e ingenuo, pero es una técnica potencialmente poderosa. La idea de “actuar como si” es un alimento básico del vocabulario de autoayuda. Actúe como si fuera seguro, rico, o atractivo y la gente comenzará a tratarlo como la persona que quiere ser. Una vez que la gente le percibe de otra manera, puede comenzar a adquirir los rasgos que más desea. Es una teoría interesante, pero ¿qué pasa si aplicamos la misma técnica a otros en lugar de nosotros mismos? ¿Y qué si aplicamos esta técnica al liderazgo ético en lugar de fama y fortuna?

Actúe como si su jefe estuviera operando con la misma premisa ética guerrera, y enmarque su conversación a lo largo de esas líneas cuando confronte un posible conflicto. Por ejemplo, puede anticipar que su jefe espera que usted exagere ciertos logros estadísticos a fin de superar las metas organizacionales. La honestidad en la presentación de informes de aplicación de la ley es un valor moral, que contribuye a una evaluación precisa que facilita un servicio policial eficaz y que protege vidas. En lugar de ignorar el problema, o simplemente quejarse con sus compañeros, mantenga una conversación con su jefe que asuma una comprensión ética común. Una aproximación posible sería: “Sé que quiere estas estadísticas reportadas honestamente, y que nuestra integridad importa más que cualquier informe único, así que voy a informar una cantidad un poco menor de la que esperaba”. Usted puede tener un jefe que le dirá que no le importa la honestidad o la integridad, pero uno espera que sea muy raro en la aplicación dela ley. Es más probable enmarcar la conversación en términos éticos que ayuden a clarificar y activar esos valores en su jefe.

Es posible que dude en atreverse a probar la técnica “como si” de abajo a arriba, sin preocuparse de ser percibido como no realista, poco moralista o débil. Comience con algo pequeño. Identifique los problemas menores que puede utilizar para formar la base de su reputación como guerrero ético. Esos valores atemporales tienen un poder propio que puede ser un aliado muy eficaz. Probablemente hallará que su jefe está tratando de ser ético en el contexto de las presiones propias de su cargo. Su confianza expuesta en que hará la elección ética puede ser justo lo que necesita para reforzar su resolución. Por supuesto, sólo será capaz de sacar esto adelante si usted está realmente comprometido en ser un guerrero ético. Pero para entonces, usted ya es un agente de la ley muy ético, ¿o no lo es?

 

EL GUERRERO ÉTICO: MÁS QUE LOS INGREDIENTES CORRECTOS

THE ETHICAL WARRIOR

The ethical warrior: More than just the right ingredients Jack E. Hoban & Bruce J. Gourlie Traducción de Carlos G. Blanco, M.Sc. 10 de diciembre de 2010 link

Ética, tácticas y técnicas; cuando se enseñan juntos en un ambiente de entrenamiento de artes marciales, pueden tener un impacto positivo y duradero en sus tropas.

Tome agua, lúpulo, levadura y malta. Revuélvalos juntos en un vaso. Lo que obtiene es… Bueno, no es cerveza. Crear Guerreros Éticos o Policías Éticos no es lo mismo que hacer cerveza, obviamente. Sin embargo, se podría decir que, si bien muchos departamentos proporcionar un programa de formación bastante sólido -todos los ingredientes- no es fácil “fabricar” un gran oficial.

LOS INGREDIENTES PARA EL ENTRENAMIENTO PROTECTOR. Cualquier intento de solución de conflictos por un oficial de la ley implica elementos éticos, tácticos y técnicos. El entrenamiento es utilizado para preparar a los funcionarios en cada una de esas áreas. La mayor parte del entrenamiento se centra en cada uno de esos elementos de forma aislada. La esperanza es que si usted tiene todos los “ingredientes” correctos para la capacitación que de alguna manera estas piezas tendrán sinergia dentro del oficial, haciendo de él un profesional motivado y experto. A veces sucede. Pero la experiencia ha demostrado que los resultados superiores pueden requerir algo más que los elementos correctos – esos elementos tienen que ser introducidos en la formación y capacitación de una determinada manera.

La capacitación básica en la aplicación de la ley se centra necesariamente en los múltiples aspectos técnicos del trabajo. Todas las herramientas a lo largo del espectro de la resolución de conflictos se les enseña desde la comunicación verbal al uso de armas de fuego. El entrenamiento táctico se introduce después de establecerse una sólida base de conocimientos elementales. La formación ética, que suele ser ponderada hacia las cuestiones jurídicas, se suele enseñar en un ambiente académico. Uno aprende a disparar en el polígono, a moverse tácticamente en un tiroteo en una casa, y se comporta éticamente en un salón de clases. El tiempo dedicado a cada una de esas áreas sigue el mismo orden.

La mayor parte del tiempo se dedica al entrenamiento técnico, menos a la táctica individual y de grupo, y menos aún a la ética. Este enfoque tiende a reforzar un paradigma que resuelve los conflictos mediante la selección de una técnica, ajustando la técnica basada en consideraciones tácticas, y, finalmente, decidiendo si la técnica es legalmente permisible.

Muchas personas coinciden en que, bajo la presión del conflicto, uno cae de nuevo en su entrenamiento más que salir a la ocasión. Es aquí donde el tiempo y el centrarse en la capacitación técnica se convierte en la referencia predominante para la reacción al conflicto. El desastre puede ocurrir si el oficial no puede también tomar las decisiones tácticas y éticas necesarias para la protección de uno mismo y de los demás. Esta desconexión entre la ética, las tácticas y las técnicas pueden causar problemas en todos los niveles de actividad, desde para un automóvil hasta una operación importante.

LA ÉTICA DIRIGE A LA TÁCTICA – LAS TÁCTICAS DIRIGEN A LAS TÉCNICAS. Un famoso incidente de 1985 en una importante ciudad del este es particularmente ilustrativo del problema causado por la desconexión de la ética, las tácticas y las técnicas. Un departamento de la policía metropolitana se enfrentó a una de las situaciones más peligrosas en la aplicación de la ley. Un grupo de activistas radicales armados comprometidos se negaban a desalojar una casa fortificada. Se intercambiaron disparos de armas de fuego, y los esfuerzos para penetrar en la estructura barricada con botes de gas lacrimógeno fueron ineficaces. Frente a esas circunstancias críticas, los responsables optaron por emplear una técnica militar establecida en una situación de aplicación de la ley resultando en el más famoso, y quizás único, uso de bombardeo aéreo en la historia estadounidense de la ejecución de la ley. Cuatro libras de explosivos de gran potencia se bajaron de un helicóptero al tejado de la casa. La intención era romper la barricada del techo con el fin de introducir gas lacrimógeno al interior del edificio – el fuego resultante causó la muerte de once personas y destruyó sesenta y cinco casas.

Las ramificaciones políticas, legales y personales de esta acción reverberaron durante años. Pero para nuestros propósitos, el punto clave es que las técnicas y tácticas que fueron empleadas estaban en conflicto directo con la ética del guerrero de la ley: proteger su vida y la vida de los demás, todos los demás, incluso del adversario si es posible. La necesidad de romper un estancamiento peligroso causó que los líderes eligieran una técnica con consecuencias que no protegían la vida. La técnica llevó a la táctica, que llevó a la falta de ética. Un modelo alternativo es abordar los conflictos desde la perspectiva del guerrero ético. Un claro entendimiento del Valor Universal de la Vida llevará a la elección de las tácticas adecuadas para garantizar la protección de uno mismo y los demás, y finalmente al empleo de las técnicas más efectivas. Este modelo también requiere un cambio en la filosofía de entrenamiento.

En la mayor medida de lo posible, la ética debe ser enseñada durante el entrenamiento táctico y técnico. Esto proporciona una comprensión integrada de los valores morales en la acción, que es la definición de la ética.

Así, ¿cómo debe verse el entrenamiento? Bueno, al principio puede parecer muy diferente de la forma en que generalmente se realiza hoy. El Programa de Artes Marciales del Cuerpo de Marines (MCMAP – de donde deriva el concepto de Guerrero Ético) está diseñado como un programa sinérgico que consta de tres elementos principales:

  1. CARÁCTER – Entrenamiento del Guerrero Ético.
  2. MENTAL – Destrezas militares y mentalidad de entrenamiento.
  3. FÍSICO – Artes marciales combativas y acondicionamiento para el combate.

En particular, el Entrenamiento del Guerrero Ético se considera el núcleo del programa.

EL INGREDIENTE ACTIVADOR. Pero también hemos aprendido que es improductivo enseñar ética en el aula. Los infantes de marina – y policías – ¡se duermen! Ahora sabemos que la mejor manera de integrar a la ética en el entrenamiento se encuentra en el medio del entrenamiento físico (táctico y/o técnico). Entrene un poco, sáquele el jugo, y luego interponga historias con “valores incorporados” – con un fuerte impacto emocional que inspire la conducta moral (por ejemplo, La historia de la caza). En otras palabras, ¡haga todo junto el entrenamiento ético, táctico y técnico!

El entrenamiento en habilidades marciales mejora la supervivencia del oficial y, cuando se dirige de forma segura y adecuada, es un excelente tratamiento de acondicionamiento. Lo más importante es, sin embargo, que es una manera segura de crear camaradería – como puede atestiguar cualquier persona que ha compartido el sentimiento de unión en la adversidad compartida. ¡Es el ingrediente activador!

También puede ser uno de los más grandes salvadores de tiempo y multiplicadores de fuerza a disposición de un líder creativo. La razón es que la unión que sigue el entrenamiento físico crea la atmósfera perfecta para el debate franco de los temas esenciales, los requerimientos anuales de entrenamiento, los valores incorporados, y otros temas importantes como la seguridad de los oficiales, el abuso del alcohol, el acoso sexual, el síndrome de desgaste profesional u ocupacional (burn out), etc. ¿Por qué perder el tiempo trasladando personas a un salón de clases? Llégueles mientras están abiertos de mente y llenos de energía. Simplemente, funciona mejor.

 

EL GUERRERO ÉTICO: FILOSOFÍA Y PORQUÉ ES IMPORTANTE

Podemos ayudar a las personas a ser éticas, alentándolas a actuar más coherentemente de acuerdo con sus valores morales. Eso plantea la pregunta: "¿Por qué no actuarían éticamente en primer lugar?"

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The Ethical Warrior: Philosophy and why it is important Jack E. Hoban & Bruce J. Gourlie Traducción de Carlos G. Blanco, M.Sc. 28 de enero de 2011 link

Hay un dicho: “Todas las acciones proceden de la filosofía”. Consciente o inconscientemente, la gente actúa basándose en sus valores fundamentales. Si no ha aclarado su filosofía personal, usted no puede saber lo que hará cuando tenga que actuar – sobre todo bajo presión. La confusión filosófica puede incluso causar que se congele en el momento más crítico. El guerrero ético es un poco filósofo. Sabe que sus valores, combinados con el entrenamiento, casi seguro dirigirán lo que él o ella hace en la calle – o en el campo de batalla. Si esta perspectiva lo intriga, usted debe saber que los términos filosóficos ‘valores’, ‘moral’ y ‘ética’ se usan más bien imprecisamente en nuestra sociedad. Sin embargo, es muy importante ser capaz de entender las diferencias – particularmente si podría estar involucrado en situaciones violentas o mortales. Con el fin de facilitar el desarrollo de la ética del guerrero mientras trabajaba con el Cuerpo de Marines de EE.UU. y la aplicación de la ley, creamos la siguiente cartilla sobre Valores, Moral y Ética:

LOS VALORES, LA MORAL Y LA ÉTICA

VALORES. De acuerdo con el Dictionary.com, los valores son “cosas que tienen un valor intrínseco en la utilidad o importancia para el poseedor” o “principios, estándares o cualidades deseables o que vale la pena considerar”. Sin embargo, es importante señalar que, a pesar de que podemos tender a pensar en un valor como algo bueno, virtualmente todos los valores son moralmente relativos – neutral hasta que se califican con la pregunta “¿cómo es bueno?” o “¿bueno para quién?”. “Bueno” a veces puede ser sólo una cuestión de opinión o de gusto, o impulsado por la cultura, la religión, los hábitos, las circunstancias o el medio ambiente, etc. Una vez más, casi todos los valores son relativos. La excepción, por supuesto, es el valor vida. La vida es un valor universal. Podemos dar por sentado este punto, todos tenemos el valor de la vida, de lo contrario no estaríamos vivos. La vida es también un valor doble – mío y de otros.

MORAL. Los valores morales son valores relativos que protegen la vida y son respetuosas con el doble valor de la propia vida y de los demás. Los grandes valores morales, tales como la verdad, la libertad, la caridad, etc., tienen una cosa en común. Cuando estén funcionando correctamente, son protectores de la vida o del realce de la vida para todos. Pero todavía son valores relativos. Nuestros valores morales relativos deben ser examinados constantemente para asegurarnos que siempre están realizando su misión de respeto a la vida. Incluso los valores fundamentales del Cuerpo de Marines de “honor, valor y compromiso” requieren un examen en este contexto. “Coraje” puede convertirse en martirio insensato, “compromiso” puede convertirse en fanatismo irracional, y “honor” puede llegar a ser auto-justicia, orgullo y falta de respeto por los demás. Nuestros enemigos tienen su propio estándar de honor, tienen coraje, y están sin duda comprometidos (todos hemos oído el dicho “honor entre ladrones”). ¿Qué nos diferencia? El respeto por la vida de uno mismo y de todos los demás nos diferencia.

ÉTICA. Una persona que sabe la diferencia entre el bien y el mal y elige el bien es moral. Una persona cuya moralidad se refleja en la voluntad de hacer lo correcto -incluso si es difícil o peligroso- es ética. La ética son valores morales en la acción. Nos esforzamos por ser éticos, porque la moral protege la vida y es respetuosa con los demás. Es un estilo de vida coherente con los valores universales de la humanidad según lo expresaron los Padres Fundadores de Estados Unidos – la igualdad humana y el derecho inalienable a la vida. Como guerreros éticos es nuestro deber ser protectores y defensores del valor de la vida y desempeñar la misión única y difícil de tomar la vida de aquellos que actúan inmoralmente (contra la vida) cuando sea necesario para proteger la vida de otros inocentes.

Matar protegiendo a la vida sigue siendo difícil, pero es moral. Los que matan a otros no observantes de sus relativamente estrechos valores religiosos, étnicos o criminales -en otras palabras, matar sobre los valores relativos- son inmorales. La dedicación a la protección del valor de la propia vida y la de los demás -todos los demás- hace que el guerrero ético sea diferente y moral. Si todo eso es un poco filosófico, también hemos creado una viñeta, llamada “El Matón”, para explicar los términos de una manera con los pies más en la tierra.

EL MATÓN. Usted es un niño en el patio del colegio. Usted ve un matón. Él piensa que él es el “perro superior”. Eso está muy bien. Esa percepción es un valor relativo. Pero cuando su valor relativo sustituye el valor de la vida de otro niño – en otras palabras, cuando el agresor se mete con y/o golpea a otro chico – esto está mal. Esta es la regla: los valores relativos, no importa cuán “grandes”, no pueden prevalecer sobre el valor de la vida. Usted ve al matón meterse con el otro chico. Usted siente -en el intestino- que esto es incorrecto. Enhorabuena, usted es moral. Por cierto, la mayoría de la gente es moral – saben la diferencia entre el bien y el mal. Ahora… usted ve al matón picando a otro niño. Supera la “congelación”, supera el miedo, y va a decirle al maestro. ¡Enhorabuena! Usted es ético. (Ética son valores morales en acción). Ahora… usted ve al matón golpeando a otro niño. Supera la “congelación”, supera el miedo y va en ayuda del chico intimidado. Se pone en riesgo. ¡Enhorabuena! Usted tiene los ingredientes de un Guerrero Ético. Y no termina en el patio del colegio. Casi todos los problemas en nuestra sociedad son causados por matones – aquellos que sustituyen el valor de la vida de los demás con sus propios valores relativos. Necesitamos guerreros éticos para contrarrestar a los matones.

Podemos ayudar a las personas a ser éticos, alentándolos a actuar de manera más coherente, de acuerdo con sus valores morales. Eso plantea la pregunta: “¿Por qué no actúan éticamente, en primer lugar?” La respuesta es simple. Tienen miedo; o les da vergüenza; o están filosóficamente confundidos, o simplemente “congelados” bajo estrés. Entonces, ¿qué podemos hacer para ayudar a otros a adquirir la capacidad de “hacer lo correcto”, incluso en la adversidad más grande? No es seguro que haya una respuesta que funcione para todos, pero parece haber una fórmula que funciona para la mayoría de la gente.

La “fórmula de la ética” es: MORAL + FÍSICA = ÉTICA.

  1. Las personas se benefician de una clarificación de sus creencias y una mejor comprensión de cómo los valores, la moral y la ética trabajan en realidad.
  2. La confianza física refuerza el coraje moral. Cuando posee destrezas físicas, es más fácil actuar éticamente… incluso si nunca “es física” [la acción].

Cuando lo rompe de esta manera, una metodología para desarrollar Guerreros Éticos se vuelve más clara. Considere una fórmula de capacitación que combine clarificación filosófica con entrenamiento en artes marciales. Usted puede terminar con un maravilloso contingente de Guerreros Éticos en su organización.

 

EL GUERRERO ÉTICO: DESARROLLANDO LA MENTALIDAD DE COMBATE DEL POLICÍA

THE ETHICAL WARRIOR

The ethical warrior: Developing a cop’s combat mindset Jack E. Hoban & Bruce J. Gourlie Traducción de Carlos G. Blanco, M.Sc. 11 de abril de 2011 link

Un dicho popular dice: “Sea cortés y profesional, pero tenga un plan para matar a todos los que conozca”. Puede sonar razonable a algunos y frío a otros, pero se puede fallar al examinar lo que ambas perspectivas realmente significan. ¿Cuál es la mentalidad de la persona que adopta esta filosofía? ¿Es la de un protector, o la de un asesino? Una mentalidad de combate -la capacidad para actuar eficaz y éticamente en la adversidad- es clave para el guerrero ético. Ser eficaz bajo estrés requiere la capacidad de superar los impulsos emocionales y autonómicos que nos impiden desempeñarnos bien en combate – o que nos maten. Nuestro enfoque es que la ética clarificada lo hace a usted más eficaz -y seguro- en una situación de combate. Después de todo, ¿qué es la ética, sino la protección de la vida y los valores en acción?

LA FILOSOFÍA CONDUCE LAS ACCIONES. Muchas cosas suceden en la mente de un agente cuando un encuentro con un sospechoso se torna violento. La capacitación, el juicio y el autocontrol compiten con la confusión, la ira y el miedo. Tenga cuidado con lo que prima en su mente. El oficial tiene que tomar de inmediato las acciones necesarias para protegerse a sí mismo y a otros – ese es el trabajo. Las acciones deben ser efectivas, legales y adecuadas para el nivel de peligro y, por muchas razones, incluida la propia salud mental del agente, tienen que ser éticas. En el mundo actual, también es probable que el encuentro sea grabado en video.

¿Cómo desarrollar una mentalidad que produzca el cumplimiento de la misión y proteja contra los problemas legales y éticos? La preparación para el momento crítico requiere un programa sinérgico de entrenamiento ético, físico y mental. En artículos anteriores discutimos la relación entre ética y táctica. Exploramos cómo producir acciones éticas usando las destrezas físicas para activar el valor moral universal de proteger la vida. Pasamos ahora al tercer elemento crítico: desarrollar la mentalidad que produce la acción ética rápida y efectiva bajo la presión del peligro físico.

La mentalidad de combate es una actitud de conciencia, confianza y propósito – conocimiento de la situación, confianza en nuestras habilidades físicas, y claridad de nuestros propósitos legales y éticos. (imagen de PoliceOne)

LAS TRES DISCIPLINAS. Para obtener una nueva perspectiva, utilizamos el Programa de Artes Marciales del Cuerpo de Infantes de Marina de EEUU (MCMAP, U.S. Marine Corps Martial Arts Program) como marco de referencia. Los que participan en operaciones de contrainsurgencia se colocan a menudo en un papel similar al de un oficial de paz.

Protegen y sirven a las comunidades en sus áreas de operación, interactuar con un público a menudo sospechoso, y hacen todo lo posible para conseguir apoyo popular para su trabajo. Cuando se produce la violencia, son responsables de usar la cantidad adecuada de fuerza a lo largo de un continuo definido.

Los marines encuentran que las tres disciplinas del MCMAP -física, mental y ética- les ayuda a actuar de manera decisiva en el camino correcto en el momento adecuado. Les ayuda a actuar de una manera que mantiene la fe con la gente que está protegiendo, al mismo tiempo les ayuda a vivir con las consecuencias de sus acciones, todo sin dejar de ser la más efectiva fuerza de lucha del mundo.

La frase “mente-cuerpo-espíritu” se asocia a menudo con las artes marciales. Mucha gente asume que es un concepto filosófico que requiere años de estudio e iniciación mística. En realidad, la conexión entre mente, cuerpo y espíritu esboza un sistema muy accesible y práctico. Mente: la capacidad de organizar y controlar los pensamientos; cuerpo: capacidad técnica y táctica; y espíritu: la claridad moral que guía las acciones propias, son los pilares de la mentalidad de combate.

La mentalidad de combate es una actitud de conciencia, confianza y propósito – conocimiento de la situación, confianza en nuestras habilidades físicas, y claridad de nuestros propósitos legales y éticos. Si esto sucede, conscientemente o no, todas las acciones físicas comienzan en la mente. Incluso la llamada “memoria muscular” es sólo una versión más rápida de la conexión mente-cuerpo. El problema es que incluso en un buen día, la mente está gestionando muchas cosas a la vez. El estrés añadido de peligro físico puede convertir múltiples tareas en una sobrecarga del sistema. Una mentalidad de combate bien desarrollada permite la rapidez de pensamiento eficaz que desencadena una acción eficaz rápida. Una vez más, ¿qué perspectiva filosófica prima en su mente?

La confianza en nuestras habilidades físicas sólo puede proceder de un entrenamiento eficaz. Así como el MCMAP está diseñado para el combate militar, hay muchos sistemas de combate orientados a aplicar la ley. Un sistema útil para desarrollar la mentalidad de combate tiene algunas características específicas. El sistema debe basarse en sólidos principios tácticos tanto como en técnicas de lucha. Se deben emplear técnicas fáciles de aprender, fáciles de practicar, y adaptables a muchas situaciones de conflicto. Por último, debe centrarse en mantener el arma del agente segura y disponible, si es necesario. El objetivo es desarrollar una serie de herramientas físicas de despliegue rápido que pueden usarse en una variedad de situaciones peligrosas.

GUERRERO ÉTICO. Buscamos alcanzar el espíritu del guerrero ético para clarificar nuestro propósito. El guerrero se protege a sí mismo y a los demás. Los otros pueden ser un socio, un transeúnte o incluso el violento sospechoso. Cuando una situación se vuelve violenta, el compromiso de proteger las formas de vida es el fundamento de nuestro propósito. Esta claridad proporciona la seguridad de que nuestro uso de la fuerza física es para el propósito correcto, permitiéndonos actuar decisivamente con la confianza de que no nos arrepentiremos de nuestras acciones.

El objetivo de desarrollar una mentalidad de combate es hacer lo correcto, de la manera correcta, por la razón correcta bajo tensión extrema. El entrenamiento físico y la claridad ética apoyan un modo de pensar que identifica y trata con el peligro de una manera eficaz e imparcial. Todo funcionario sabe que un turno tranquilo puede al instante convertirse en el último test. Desarrollar una mentalidad profesional de combate puede ser una herramienta importante para sobresalir en ese test. Vamos a considerar volver a escribir encima del dicho popular que dice: “Sea cortés, sea profesional, pero tenga un plan para protegerse y proteger a todos los demás, en todo momento, si es posible”.

 

EL GUERRERO ÉTICO: PRINCIPIOS RECTORES Y EL “CREDO DEL GUERRERO” DE HUMPHREY

THE ETHICAL WARRIOR

The ethical warrior: Guiding principles and Humphrey’s ‘Warrior Creed’ Jack E. Hoban & Bruce J. Gourlie Traducción de Carlos G. Blanco, M.Sc. 13 de junio de 2011 link

NOTA DEL EDITOR: Los artículos de PoliceOne por Jack E. Hoban y Bruce Gourlie sobre el guerrero ético han introducido muchos conceptos, ideas y ejemplos. Esperamos que haya tratado de incorporar algunos de ellos en su vida y su obra como agente de la ley. El núcleo de estos conceptos está claramente expresado en el Credo del Guerrero por el difunto Dr. Robert Humphrey. El credo ofrece una guía concreta para el desarrollo de los hábitos de un guerrero ético en su vida diaria. Lo que sigue es la historia personal de Jack Hoban, siendo introducido a la primera parte del credo.

Como un joven capitán de infantería de marina, justo al lado del campo de entrenamiento en el Depósito de Reclutamiento en San Diego, decidí ganarme una Maestría a la noche. Si usted ha leído el artículo sobre “La historia de la caza”, ya sabe que conocí a mi mentor, Robert “Bob” Humphrey; en este momento: él era uno de mis profesores. Un poco de historia sobre la vida de Humphrey es importante. Bob Humphrey era un niño de la Gran Depresión. Eran los días en que las lecciones de la vida se aprendieron en la escuela de la vida y de hecho obtuvo dinero como boxeador semi-profesional. También cargó trenes con mercancías, trabajó en el Cuerpo Civil de Conservación (el CCC) y, finalmente, se unió a la Marina Mercante.

Fue transferido al Cuerpo de Marines de EE.UU. durante la Segunda Guerra Mundial y se convirtió en un líder de pelotón de tiradores en Iwo Jima, siendo herido por un disparo que acabó con sus esperanzas en una carrera en el boxeo profesional. Después de ser dado de baja honorablemente de la Infantería de Marina, obtuvo un título de grado en Derecho en Harvard y se instaló a enseñar Economía en el MIT. Durante la Guerra Fría, regresó al extranjero para ver si sus experiencias mundanas y la educación de la Ivy League le guiaban para resolver la auto-derrota del feo americanismo de los EE.UU. En otras palabras, era un infierno de hombre – y un verdadero guerrero, a diferencia de mí, que pensaba que lo era.

A decir verdad, yo era una especie de tipo duro. Quería caminar por la ciudad con el ceño fruncido, desafiando a todos los que me miraban a los ojos. Aquellos de ustedes que tienen un cierto entrenamiento en artes marciales – ¿alguna vez han fantaseado acerca de su uso? Usted no tiene que responder. Pero eso era yo. Me hubiese gustado entrar en un bar o restaurante, mirar alrededor, luego mentalmente matar a todos en el lugar antes que pudiera relajarme, sentarme y tomar una cerveza.

Mi actitud agresiva comenzó a irritar a Humphrey hasta el punto que finalmente me llevó aparte y me dijo: “Jack, tengo que preguntarle, ¿se da cuenta que incomoda a la gente? Usted desafía a todos los que conoce”. Me encogí de hombros, pero por dentro estaba secretamente complacido, porque “ellos deben estar incómodos, ¡porque soy un “necio”!

Humphrey podía ver que no lo estaba consiguiendo. Pero él fue paciente e inteligente. En vez de decirme que yo era un tonto, me dio un poco de tarea adicional. Dijo: “Jack, esta noche cuando salga, en vez de mirar a todo el mundo como quiere, intimidándolo, pruebe lo siguiente: dígase a si mismo que “todos en este lugar están un poco más seguros porque estoy aquí”. Yo respetaba a Humphrey mucho por este momento, así que decidí probar su sugerencia. A menudo iba a un lugar en Ocean Beach llamado el Red Garter. Era como el bar de Star Wars – lleno de tipos duros y chicas, varios militares, ciclistas, espías soviéticos (esto fue durante la Guerra Fría), y pleno de problemas si lo quería. Pero esta vez, en lugar de actuar como siempre, me detuve en la puerta, contemplé la escena y me dije: “Todos en este lugar están un poco más seguros porque estoy aquí; cualquiera que lo necesite tiene por lo menos un amigo en mí y por mis habilidades”.

Bueno todo el mundo me ignoró, por supuesto, no pasó nada en el exterior. Pero en el interior – bien, incluso mientras escribo esto, siento una sensación de hormigueo en la cara y el cuero cabelludo. Tuve una de esas epifanías que me cambiaron la vida. Comprendí que, “¡me sentía mucho mejor que con lo que estaba haciendo!”

Esa lección en el contexto ha cambiado mi vida y tal vez incluso me salvó. Pasé de ser un “necio” autodenominado a un protector y sigo recomendándolo a mi público en todo el mundo. Lo invito a probarlo usted mismo, esta noche:

SIEMPRE QUE ENTRO, TODO EL MUNDO ESTÁ UN POCO MÁS SEGURO PORQUE YO ESTOY AHÍ. El credo puede trabajar tan bien en la calle como lo hace en un bar. El guerrero ético debe ser tan confiado en sus habilidades, que la intimidación manifiesta se hace innecesaria. El lema policial clásico, “proteger y servir”, está perfectamente alineado con la idea de que todo el mundo está más seguro porque estamos allí. Por cierto, las lecciones de Humphrey sobre el guerrero no habían terminado. Si desea escuchar una historia realmente vergonzosa que sucedió 16 años más tarde, eche un vistazo a nuestro artículo siguiente, ‘El Credo del Guerrero – Parte 2’, que viene en un par de semanas.

 

EL GUERRERO ÉTICO: UNA VERDADERA PRUEBA PARA EL 'CREDO DEL GUERRERO'

Bob Humphrey fue un niño de la Gran Depresión, un líder de pelotón de fusileros en Iwo Jima, un Licenciado en Derecho en Harvard, un infierno de hombre, y un verdadero guerrero - y él me enseñó a ser un guerrero ético.

The ethical warrior: A true test of the ‘Warrior Creed’ Jack E. Hoban & Bruce J. Gourlie Traducción de Carlos G. Blanco, M.Sc. 11 de julio de 2011 link

Convertirse en un guerrero ético puede mejorar la eficacia de un oficial en el trabajo, pero también puede mejorar la calidad de vida en el hogar. A menudo juzgamos el éxito por nuestros logros en el trabajo, pero ¿cómo lo amontonaríamos si el éxito fuera medido por nuestros logros en casa? El gran policía con una vida familiar en ruinas es un estereotipo común, aunque muy a menudo basado en la realidad. La historia personal de Jack demuestra el verdadero corazón del credo del guerrero.

Si usted lee nuestro artículo anterior, publicado aquí en PoliceOne hace exactamente un mes -Principios rectores y el ‘Credo del Guerrero’ de Humphrey-, conoce la historia de un joven marino que aprendió una lección guerrera dada por Robert L. Humphrey. Humphrey fue un infante de marina, jefe de sección de tiradores en Iwo Jima, que más tarde se graduó en Derecho en Harvard y enseñó Economía en el MIT. Durante la Guerra Fría volvió al extranjero para ver si su experiencia mundana y la educación de Ivy League lo guiarían para resolver la auto-derrota del feo americanismo Estados Unidos. Lo hizo. Humphrey le había dado a ese joven y agresivo oficial de infantería de marina una inusual “tarea para la casa”. Dijo, “Jack, esta noche cuando salga, en vez de mirar a todos como queriendo intimidarlos, intente esto en su lugar. Dígase a sí mismo, ‘todo el mundo en este lugar está un poco más seguro porque yo estoy aquí’”.

ADMONICIÓN, Y TRANSFORMACIÓN. Incluso hoy, cuando paseo por el centro comercial, o me siento en el metro, o paso a través de la parte de la ciudad que da miedo, me pregunto si estoy confiado y lo suficientemente seguro en mis valores y destrezas para vivir esa advertencia. ¿Puedo proyectar un reconocimiento de la igualdad humana en los ojos de todos los que conozco? ¿Incluso con las personas que pueden tener comportamientos que no me gustan – quizás incluso comportamientos criminales? ¿Puedo separar el valor relativo de su conducta (que puede ser bueno, malo o indiferente) del valor universal intrínseco de su vida, y seguir siendo el protector? ¿Están todos en mi presencia realmente más seguros porque estoy allí?

He compartido la historia de mi epifanía sobre la ética guerrera con las audiencias de todo el mundo. ¡Y ellas han respondido! La gran mayoría de ellos también sienten que vivir la vida como un guerrero ético es una “vida mejor”. Uno de los subproductos de contar la historia, sin embargo, es que a veces las personas me ven como una especie de sabio. Me gustan los elogios y comienzo a pensar que deben llevar el mensaje poderoso de Humphrey para el mundo. Pero aquí está mi pequeño secreto: no es difícil verse como un genio guerrero iluminado por unas horas o unos pocos días al frente de un público comprensivo. Eso no significa que usted lo sea.

UNA VERDADERA PRUEBA. Y así, por supuesto, ocurrió. Casi exactamente 16 años más tarde después de esa asignación de tareas, aprendí que yo no era aún el guerrero ético que pensé que era. El Dr. Humphrey estaba de visita en mi casa. Estábamos haciendo un seminario que combinaba la ética guerrera y las destrezas de combate en una lección moral-física. Eso sería al día siguiente. Pero era viernes y yo todavía estaba trabajando en mi trabajo diario en North Jersey (que estaba a 60 millas de mi casa). Era marzo, estaba cayendo aguanieve, y el tráfico era horrible. Ya había tenido un mal día en el trabajo. Yo no podía esperar para salir de allí, y me tomó alrededor de dos horas y media para llegar a casa con las carreteras heladas. Salí del coche y caminé hasta mi puerta y casi había humo saliendo de las orejas (¿nunca ha tenido un día así?).

Imagine esta escena cuando abrí la puerta y entré a mi casa: el Dr. Humphrey estaba sentado en el sofá de la sala de estar con mis dos niños gateando sobre él, riendo y gritando. Mi esposa estaba en la cocina, cocinando y cantando. Yo estoy de pie después de haber tenido este horrible día, y por alguna razón, ¡toda la escena me molestó!

Sentí: “me alegro que todos tengan un gran momento mientras estoy afuera trayendo el pan a casa”. Recuerdo que estaba allí con esa sensación extraña. El Dr. Humphrey me miró desde el sofá, vio la expresión de mi rostro, y dijo:

  • “¡Fuera!”
  • ¿Salir? Le dije: “Espere un minuto, esta es mi casa.”
  • Él dijo: “¡Fuera!”

Así que salí. Salí por la puerta, y recuerdo estar de pie en el porche con aguanieve. Él salió y me miró, con severidad en un primer momento, y luego amablemente. Él dijo: “Jack, ¿sabe usted lo que estaba pasando en esta casa antes que entrara por la puerta? Todo el mundo estaba esperando con gozosa anticipación su regreso a casa. No podíamos esperar a que llegue a casa, porque todos íbamos a cenar y estar juntos y disfrutar de la noche. Y usted caminó buscando de esa manera y en tres segundos rompió el corazón de todos en esta casa. ¿Es eso lo que estaba tratando de hacer, ahí, Señor “Guerrero Ético”?. Por supuesto, estaba avergonzado y me sentí de una pulgada de alto. Él continuó diciendo, “Si usted realmente va a ser un guerrero, esas son las personas que necesita proteger – especialmente sus sentimientos y sus corazones”. Y de ahí procede el último componente de “El Credo del Guerrero”:

“Dondequiera que voy, Todos están un poco más seguros, porque yo estoy allí. Dondequiera que esté, Cualquiera que lo necesite, tiene un amigo. Cuando vuelvo a casa, Todos están contentos, porque estoy allí. ¡Es una vida mejor!”

El reto es recordar siempre proteger a nuestros seres queridos y familias antes que a nosotros mismos. Hay un viejo refrán que dice: “Tú siempre lastimas a quienes amas”, y sabemos que después de un viaje difícil -o incluso de un día duro en la oficina- que es común traer el estrés y el miedo a casa con usted. Pero el Guerrero Ético reconoce que el trabajo de un Caballero Guerrero no está hecho cuando llega “a casa desde la guerra”.

Más bien el trabajo # 1 acaba de comenzar. Es decir, proteger y defender a quienes más amas. Por lo que te alentamos a probar el Credo del Guerrero para tu medida. Vivir de acuerdo con esta advertencia sencilla nos puede tomar un largo camino hacia la disminución de los problemas internos y el síndrome de desgaste profesional (burnout). En muchos sentidos, vivir la última parte del Credo es lo más difícil. Pero si podemos, verdaderamente es una mejor vida.

 

EL GUERRERO ÉTICO: ENTRENAMIENTO TÁCTICO DEFENSIVO Y EL CREDO DE GUERRERO

Superar la idea de que declararse un guerrero ético es algo 'anticuado' se puede lograr de varias maneras - trate de incorporar este tipo de entrenamiento en su trabajo de tácticas defensivas.

THE ETHICAL WARRIOR

The ethical warrior: Defensive tactics training and the Warrior Creed Jack E. Hoban & Bruce J. Gourlie Traducción de Carlos G. Blanco, M.Sc. 12 de septiembre de 2011 link

Las personas son atraídas a la profesión policial por muchas razones. La mayoría son motivadas por el deseo de hacer una diferencia positiva al proteger y servir a sus comunidades. Muchos son atraídos por el prestigio, la autoridad y el respeto que vienen con la profesión. También pueden querer ser parte de un equipo muy unido con un alto nivel y espíritu de cuerpo. Algunos quieren destacar entre sus conciudadanos aceptando los sacrificios y peligros que enfrentan. Sin embargo otros pueden querer, a falta de un mejor término, un trabajo “interesante”.

En esta serie de artículos hemos explorado el concepto de ‘guerrero ético’, dedicado a proteger la vida propia y de los demás – todas los demás, si es posible. La ética es entendida como los valores morales en acción para la protección de la vida. El guerrero ético en la aplicación de la ley entiende que, cuando la fuerza es necesaria, es usada para proteger la vida, incluso si significa quitarle la vida para protegerse a sí mismo y a otros. En este artículo, nos gustaría explorar cómo el sentimiento noble de ser un guerrero ético puede repercutir positivamente en su entrenamiento táctico defensivo. Si usted leyó los dos últimos artículos, ahora está muy familiarizado con el “Credo del Guerrero”.

“Dondequiera que voy, Todos están un poco más seguros, porque yo estoy allí. Dondequiera que esté, Cualquiera que lo necesite, tiene un amigo. Cuando vuelvo a casa, Todos están contentos, porque estoy allí. ¡Es una vida mejor!”

Pese a que recibimos comentarios positivos sobre el Credo del Guerrero, hemos tenido algunas personas que lo llaman “suave” o “tonto. Decir que usted quiere ser ético no siempre es fácil. Incluso puede sentir o parecer demasiado romántico o ingenuo. O “anticuado”. El hecho es que, declararse a sí mismo como un guerrero ético toma confianza en sí mismo y madurez. Usted realmente tiene que “obtener” lo que trata en su esencia. Esperamos que todos los profesionales de la ley comiencen queriendo ser guerreros éticos – incluso si no usan específicamente ese término. Pero con demasiada frecuencia, después de algunos años en el trabajo, algunos ven la transformación del novato idealista en un veterano más realista (o hastiado). Las motivaciones originales todavía están allí bajo la superficie, pero las complejidades del mundo real pueden conducir a un cinismo cansado del mundo. ¿Qué pasa con el prestigio, el respeto y la autoridad que creemos podríamos adquirir? El vínculo de servicio con los funcionarios hermanos y hermanas se convierte en la principal fuente de motivación y orgullo. La distancia crece entre los funcionarios (“nosotros”) y la gente que los mismos oficiales que se unieron a la policía, juraron proteger (“ellos”).

UN ESCENARIO DE EJEMPLO. El cinismo afecta más que nuestro comportamiento en la calle; puede afectar también nuestro abordaje al entrenamiento – especialmente el entrenamiento táctico defensivo. Como ya hemos abordado en columnas anteriores, creemos que la formación táctica defensiva es ideal para aclarar y perfeccionar los valores éticos que mantienen a los agentes seguros y efectivos. Todas las organizaciones son diferentes, y es posible que usted no se identifique con el escenario descrito más adelante, pero, probablemente muchos verán algunas similitudes con sus experiencias de entrenamiento.

Un día típico de formación táctica defensiva de actualización comienza, y los oficiales estudiantes están menos que entusiasmados. Probablemente hay algo de bromas y risas nerviosas, tal vez impulsados ​​por el temor a avergonzarse de algún modo o sentir dolor. La mayoría probablemente no esté particularmente interesada en las artes marciales y creen que ya saben todo lo que necesitan saber. Sus experiencias en la calle no se veían como el simple juego de rol en escenas que se les enseñó en el gimnasio de la academia, de todos modos.

El instructor aparece ante esta audiencia menos que receptiva. No inmune al cinismo, el instructor añade su propio bagaje profesional a la atmósfera. Existe la tentación de hacer una gran impresión con el fin de llamar la atención de una clase no entusiasta. A menudo, esta impresión es un despliegue de tenacidad, fuerza física y/o habilidades técnicas. El despliegue físico puede ir acompañado de una muestra verbal de dureza. La dureza puede convertirse rápidamente en mezquindad. El énfasis está en el daño al oponente, y el dominio de sí mismo sólo se discute en términos de responsabilidad legal.

Si el instructor insiste en el entrenamiento físicamente exigente, los oficiales-estudiantes es probable que se queden atrás para evitar lesiones o muestren agresividad excesiva para imitar la actitud del instructor. Si, por otro lado, al instructor le preocupa que la audiencia se resienta de la capacitación, las exigencias físicas pueden llegar a ser más livianas y la formación menos eficaz. De cualquier modo, es probable que nadie salga con una experiencia positiva. Nadie experimenta la sensación de ser un noble guerrero ético. Entonces, ¿qué puede hacer usted?

UN EJERCICIO INNOVADOR. Construya el mensaje correcto de protección a los demás en el entrenamiento. Practique las técnicas físicas, no sólo en defensa propia, sino también en defensa de otros. En nuestras combinadas cinco décadas de entrenamiento en artes marciales, hemos estado en cientos de escuelas de artes marciales y sesiones de tácticas defensivas y hemos visto miles de técnicas. Seguramente el 99,9% de esas técnicas implican la autoprotección de la persona. ¿Dónde está el aspecto de protección a otros en esta metodología de formación? Hemos encontrado que el entrenamiento para proteger a los demás es muy motivador y amortigua los impulsos de la competencia improductiva.

Algunos de nosotros hemos hecho el trabajo de la protección personal y sabemos que aprender a proteger a los demás puede suponer una mejora positiva en la atmósfera psicológica del entrenamiento.

Para aquellos que puedan estar interesados ​​en el aprendizaje y la enseñanza de las técnicas de protección a los demás, el enfoque es simple. Use las mismas técnicas que ya conoce, pero establezca escenarios en los que alguien (o algunos) está atacando a una persona a la que está protegiendo. Es interesante, divertido y puede aprender mucho sobre los aspectos técnicos de las acciones protectoras de la vida real. Aquí hay un par de escenarios. Sea creativo y haga el suyo propio.

  1. Usted y su pareja están entrevistando a un sujeto. El sujeto de repente hace un giro salvaje hacia su pareja o va por su arma. ¿Cómo proteger a su pareja, mantenerse usted y su arma tácticamente seguros y someter al sujeto con el nivel adecuado de fuerza?
  2. USTED Y UN SOCIO PRACTICAN LA RUPTURA DE LOS EMPUJONES ENTRE DOS SUJETOS. ¿PUEDE MANIPULAR EL ESPACIO TÁCTICO A TRAVÉS DE UNA MANIOBRA EFECTIVA DE MANERA QUE LOS SEPARE Y DEJE QUE SU PAREJA CONTENGA A PERSONA, MIENTRAS RESTRINGE A LA OTRA?

UNA DIFERENCIA IMPORTANTE. He aquí una guía que puede ayudarle a permanecer fiel a la mentalidad del guerrero ético: El objeto no es luchar contra el “chico malo”; más bien, centrarse en la protección de todos los involucrados. Es una diferencia sutil pero importante. ¿Cómo podemos reducir la brecha entre instructor e instruido, y crear las condiciones para un entrenamiento significativo? Sugerimos que la pausa de descanso inmediatamente después del entrenamiento físico es una oportunidad perfecta para volver a conectar con las motivaciones éticas que originalmente trajo a todos a la aplicación de la ley. Superar la vergüenza del contacto físico puede romper el cinismo y la renuencia a discutir el verdadero propósito de su trabajo. Cuando activamos la idea de que nuestras habilidades tácticas y técnicas sirven para protegernos y proteger a los demás, todos los demás, si es posible, comenzamos a recuperar nuestras raíces éticas. Por lo tanto, hable de ello de una manera muy natural después del entrenamiento. Use historias protectoras de la vida real con impacto emocional. Todos tenemos esas anécdotas. Nos ayudan a recuperar la visión de nosotros mismos como guerreros protectores. Y eso, si lo piensa bien, es un trabajo muy bueno.

 

EL GUERRERO ÉTICO: ¿ES TÁCTICA LA ÉTICA?

Nuestro poder para superar el peligro nace de nuestro deber de proteger.

THE ETHICAL WARRIOR

The Ethical Warrior: Are ethics tactical? Jack E. Hoban & Bruce J. Gourlie Traducción de Carlos G. Blanco, M.Sc. 11 de noviembre de 2011 link

Nuestro reciente artículo, “La historia de la caza”, nos cuenta como un simple soldado en la parte trasera de un camión fue capaz de activar un sentimiento de igualdad entre los hombres entre los relativamente prósperos estadounidenses y los campesinos desposeídos en un país pobre, aliado, con sólo unas pocas palabras y un desafío. Cuando se le pidió que explique por qué las personas sienten que sus vidas son iguales, dijo, “No sé por qué valoran tanto sus vidas. Tal vez son los niños de narices mocosas o las mujeres en pantalones. Pero lo que sea, se preocupan por sus vidas y las vidas de sus seres queridos, lo mismo que nosotros”.

La igualdad entre los hombres y el “derecho inalienable a la vida”, son los cimientos que sustentan el concepto del guerrero ético. Todos los comportamientos y las culturas son relativos, pero el Valor de la Vida es universal. Sin duda, enfrentamos la conducta ilegal – ese es nuestro trabajo. No tenemos que respetar en absoluto los valores criminales, pero aún debemos respetar la vida del criminal, o de nuestros enemigos, si somos fieles protectores éticos. Pero eso nos lleva a algunas preguntas muy importantes, incluyendo:

  • Con tal énfasis en los valores – ¿no corremos el riesgo de hacer “muy éticos” a los funcionarios para hacer frente a los inmorales e implacables criminales?
  • ¿No sería mejor centrarse únicamente en la protección de nuestras propias vidas y las vidas de los inocentes?
  • ¿No nos ponemos en situación de riesgo adicional por tratar de proteger también a los “chicos malos”?

Agonizamos sobre esos puntos en el Programa de Artes Marciales del Cuerpo de Infantes de Marina (MCMAP), pero se reduce a esto: ¿Los infantes de marina deben formarse como asesinos o como protectores?

  • ¿Están preparados los “protectores” para la realidad de la guerra como “asesinos”?
  • ¿La formación ética hará que de alguna manera los infantes de marina se “ablanden” y sean menos capaces de cumplir la misión?
  • Cuando un infante de marina se encuentra en un tiroteo con la mira en un insurgente que está tirando, se congelará de repente diciéndose a sí mismo que “la vida de ese hombre y de sus seres queridos es tan importante para él como lo son para mí la mía y de mis seres queridos” y falle en apretar el gatillo?

Los agentes de la ley podrían muy bien hacerse la misma pregunta, y muchos nos han expresado su preocupación. Nuestro enfoque del Guerrero Ético incluso ha sido llamado “no suficientemente agresivo”. Como infante de marina y soldado, ¡rara vez se nos llama no lo suficientemente agresivos! ¿Así que ser un guerrero ético es ser muy suave o no? Como anécdota, uno puede escuchar a ambas partes del argumento de personas sinceras que han “estado allí”. Después de mucho pensar, aún no sabemos la respuesta definitiva, pero imagine los siguientes escenarios:

  1. Camina por un bosque y ve un oso pardo asesino, ¿sentiría miedo? Casi sin duda que sí.
  2. Camina por un bosque y ve a un oso pardo con dos cachorros, ¿sentiría menos o más miedo? La mayoría de la gente diría “más miedo”. ¿Por qué? Porque, incluso en la naturaleza, parece que el protector es más peligroso que el asesino.

Lo mismo parece ser el caso en la aplicación de la ley. Obviamente, los buenos oficiales de la ley no se ven a sí mismos como asesinos, pero incluso si sólo se perciben a sí mismos como captores de criminales, esa perspectiva crea una cierta mentalidad – la mentalidad de un colector de basura humana. Usted puede incluso pensar que su enfoque debe ser tan cruel como el de un criminal – solo que “diferente”. Creemos que esto es una trampa. Tomando el enfoque que debe ser “matón como el matón”, puede comenzar a colorear su psique de una manera muy negativa. Y esto no es necesario. Los protectores son más peligrosos que los matones. Creemos totalmente que esto se debe a que su causa es más pura y sus cuerpos son más fuertes.

Una de las definiciones de la palabra “táctica” es: “Una maniobra o plan de acción diseñado como una manera de ganar un fin deseado o ventaja”. ¿Cuál es el estado final deseado si se enfrenta con la necesidad de poner fin a un encuentro violento o poner una peligrosa persona bajo custodia? Es cumplir con la acción legal mientras nos protege a nosotros mismos, a otros inocentes y al criminal, si es posible. Por supuesto, el fin deseado no siempre es posible y es posible que tengamos que usar la fuerza apropiada si el criminal es una amenaza inminente. Se usa la fuerza, no sólo porque estamos siguiendo las normas y directrices del Departamento, sino por un auténtico deseo de proteger la vida. Al igual que el oso con los cachorros, nuestro poder para superar el peligro nace de nuestra obligación de proteger.

Creemos que un guerrero ético no sólo es más moral, sino psicológicamente -y tácticamente– más poderoso que un criminal. ¿Qué es más feroz que un profesional del orden público, bien entrenado y ético, comprometido con el desempeño de su deber jurado de proteger y defender a la gente inocente en su alrededor? No podemos pensar en nada. ¿Puede usted? Por cierto, no es ningún secreto que los marines aprietan el gatillo cuando es necesario para proteger sus vidas, las vidas de sus compañeros infantes de marina, y las vidas de otros. Como Protector Ético, usted también lo hará.

¿Qué pueden aprender los funcionarios del escándalo [de abuso sexual] de Penn State?

En una columna reciente sobre el Guerrero Ético, una viñeta llamada “El matón” fue utilizada para ilustrar por qué la filosofía es importante para el agente de la ley – y todos nosotros. Si se lo perdieron, aquí está “El matón” de nuevo.

 

EL GUERRERO ÉTICO: PROTEGIENDO A NUESTROS ENEMIGOS

El Credo del Guerrero -acreditado al Dr. Robert Humphrey- ofrece una guía concreta para el desarrollo de los hábitos de un Guerrero Ético en su vida diaria.

THE ETHICAL WARRIOR

The ethical warrior: Dehumanization and PTSD (“post traumatic stress disorder”) Jack E. Hoban & Bruce J. Gourlie Traducción de Carlos G. Blanco, M.Sc. 27 de febrero de 2012 link

¿Cómo podemos mostrar respeto a alguien cuando no respetamos su comportamiento? ¿Y por qué lo debemos? En artículos anteriores hemos explorado el concepto de un Guerrero Ético en términos de tácticas, seguridad e incluso https://resgroupintl.com/wp-content/themes/rgi-llc/imagen de sí mismo. Esas discusiones generaron gran debate sobre si respetar la vida de los adversarios criminales es apropiado, o incluso posible. Algunos coincidieron en que es apropiado respetar la vida de todos (valor de la vida) – incluso si aborrecemos su comportamiento (valores relativos). Otros argumentaron que la vida de los criminales antisociales no merece ningún tipo de respeto. Si usted todavía no está seguro, le sugerimos que considere otro de los beneficios del guerrero ético – es más saludable para usted.

Estamos hablando aquí de nuestra salud psicológica y espiritual a largo plazo, no la condición inmediata de la vida y la integridad física después de una confrontación. Todos tenemos amigos que escaparon de los conflictos sin secuelas físicas, pero no pudieron escapar de las no físicas.

Este fenómeno se ha observado en el servicio militar durante muchos años y ahora se conoce como “trastorno de estrés postraumático”. Hoy en día, vemos que muchos de nuestros veteranos que regresan de Irak y Afganistán exhiben esos síntomas. La observación de los Veteranos de la Guerra de Vietnam durante más de 30 años dio que el TEPT es una desgraciada, quizá inevitable, consecuencia de la guerra; no es una falla de carácter. Significativamente, sin embargo, en su libro, “Aquiles en Vietnam”, Jonathan Shea discute la deshumanización y la falta de respeto por el enemigo como una causa primaria de trastorno de estrés postraumático.

LAS LECCIONES PARA LOS FUNCIONARIOS UNIFORMADOS. Nosotros, también, somos vulnerables al TEPT desde uno de los compromisos más intensos que amenazan a la vida. y/o el estrés crónico que viene de la exposición diaria hacia las personas con problemas, víctimas indefensas y una corriente constante de conflicto y peligro. Pero hay cosas que podemos hacer para hacernos más resistentes a la tensión inevitable de los conflictos. Le sugerimos que, el respeto por el enemigo (o criminal) como un ser humano igual – a pesar de que sus valores de comportamiento pueden ser inmorales – es esencial en la mediación del trastorno de estrés postraumático.

Es importante que no perdamos nunca de vista el valor fundamental de toda vida humana, especialmente la vida de aquellos a los que protegemos o los que tratan de hacernos daño. Creemos que deshumanizar a nuestros adversarios, como individuos o grupos, es corrosivo para nuestro propio respeto por el valor de la vida. En otras palabras, al igual que la literatura sugiere, deshumanizar a los demás es peligroso para nuestra propia salud física, mental y espiritual.

LAS DOS TRIBUS. Puede ser útil para explorar por qué es tan tentador y aparentemente natural deshumanizar a nuestros adversarios. Durante millones de años, los seres humanos vivían en pequeños grupos. Imagina una tribu – los vamos a llamar Tribu A del Valle A – instalada en una ubicación geográfica justo con la comida suficiente, agua y refugio para apoyar a su grupo bastante pequeño. La Tribu A no es particularmente belicosa, pero ferozmente protege sus recursos limitados. Más en el Valle B, la Tribu B tiene un problema. Ya no hay suficiente comida en su territorio, tal vez debido al crecimiento demográfico, los incendios, las sequías o las inundaciones. La Tribu B comienza a vagar y, finalmente, comienza a invadir el territorio de la Tribu A. Este es un serio conflicto de vida y muerte. La Tribu A tiene que detener la “invasión” para proteger los recursos necesarios para su “grupo”. La Tribu A lucha y mata para proteger los recursos que sostienen sus vidas.

Sin embargo, las personas en la Tribu A no son asesinos natos de seres humanos, al igual que no lo somos hoy en día (piensa en ello, ¿cuántos “nacidos naturalmente para matar” encontramos en comparación con el resto de nosotros que no somos asesinos?). De hecho, para casi todos nosotros, la protección de la vida es nuestro valor principal y universal. Entonces, ¿qué hace la gente en la Tribu A? ¿Cómo lidian con el dilema? Crean un artificio. Se permiten dejar de creer que esos “otros” de la tribu invasora no son humanos. Los deshumanizan.

Ahora se vuelve un poco más fácil atacar, y si es necesario, matarlos. Es un truco imperfecto, pero funciona en el corto plazo, sobre todo cuando las emociones como el miedo, la ira, el asco, etc. trabajan para desbordar la capacidad de razonar. El artificio no siempre funciona perfectamente. A menudo la gente se siente culpable o deprimida después de deshumanizar a los demás, especialmente si resulta en la violencia y el asesinato, pero hemos estado haciendo esto durante miles de años.

Y todavía lo estamos haciendo. La gente no tiene que ser de una tribu claramente diferente para tener conflictos. Casi cualquier valor real o imaginario cultural o de comportamiento considerado inaceptable por un grupo puede conducir a racionalizarse a sí mismos en la violación del valor de la vida de esos “otros.” La gente lo hace sobre tales diferencias arbitrarias como el equipo deportivo favorito. El fan de los Gigantes de San Francisco, Bryan Stow, fue golpeado casi hasta la muerte en el estacionamiento del estadio de los Dodgers al parecer por usar una camiseta de los Gigantes. A los atacantes no parecía importarle que pudieran matar a Stow, un paramédico y un protector de la vida; sólo vieron a un enemigo de otra tribu.

Vemos cuán fácil es deshumanizar a la gente sólo porque son de otra “tribu”. Incluso es aún más fácil deshumanizarlos cuando la cultura o el comportamiento del otro grupo es amenazante, inmoral o ilegal – como la de una “tribu” criminal o pandilla.

SOBREVIVIR A LAS SITUACIONES DIFÍCILES. Es fácil sucumbir al error seductor utilizando valores relativos (cómo actúa alguien) en lugar del valor de la vida (un objetivo, un valor universal) como criterio para juzgar el valor de otro ser humano. Cuando el comportamiento de una persona no es “igual” o no se ajusta a lo que se considera “bueno”, entonces es como si la persona en sí no es igual o digna. Cuando la gente de un sistema de valor relativo (comportamiento, cultura, religión, etc.) ve gente de otro sistema de valor relativo como seres humanos “desiguales” (es decir: sub-humanos), empiezan los problemas – y podrían ser un gran problema.

Los funcionarios uniformados son a menudo susceptibles a perder de vista del valor de la vida de cada individuo. Tratan repetidamente con personas difíciles y peligrosas identificables de los grupos étnicos, socioeconómicos, y del vecindario. Es muy fácil ver a estas personas como miembros del grupo primero, y los seres humanos después; aún más, porque así es como a menudo se ven a sí mismos.

Para “inocular” a nosotros mismos los peligros de la deshumanización y el trastorno de estrés postraumático, el guerrero ético resiste al “artificio tribal” con el fin de mantenerse mentalmente y espiritualmente saludable. Ignorando el valor universal de la vida de los adversarios puede hacer más fácil hacer frente al día a día, pero en el largo plazo, el guerrero ético puede sobrevivir a las situaciones más difíciles con la mente, cuerpo y espíritu intacto, respetando toda la vida, y haciendo frente a un comportamiento inmoral o ilegal como una parte separada y manejable del trabajo.

 

EL GUERRERO ÉTICO: ¿QUÉ HEMOS APRENDIDO?

Podemos tratar profesionalmente, éticamente y legalmente con las acciones de los delincuentes y aún así respetar el valor intrínseco de su vida.

THE ETHICAL WARRIOR

The ethical warrior: What have we learned? Jack E. Hoban & Bruce J. Gourlie Traducción de Carlos G. Blanco, M.Sc. 19 de abril de 2012 link

Cuando volvimos a evaluar el contenido y el impacto de nuestra serie de artículos sobre el guerrero ético para PoliceOne, nos sorprendimos al encontrar que ya hubo 12 y que han pasado más de dos años desde nuestro primero. ¡El tiempo vuela! Empezamos a escribir esos artículos con una simple pregunta en mente: ¿Podría los agentes de la ley que se comportan como “protectores éticos” estar más seguros, más sanos y ser más eficaces?

¿QUÉ HEMOS DISCUTIDO? En el transcurso de esos 12 artículos, hemos explorado diversos aspectos del guerrero ético. Hemos definido el guerrero ético como: un protector de la vida propia y de los demás, todos los demás si es posible – y, si podemos, incluso de nuestros adversarios. Hemos hablado de los fundamentos filosóficos del guerrero ético: el Doble Valor de la Vida propia y de los demás. Aclaramos nuestra comprensión del significado de las palabras “valor”, “moral” y “ética”, y exploramos cómo el valor de la vida sirve de “verdadero norte”, apuntándonos hacia la vida que sostiene las acciones morales.

Nuestras discusiones también incluyeron los aspectos más prácticos del guerrero ético. ¿Cómo podría ser modificado el entrenamiento policial para alentar a los protectores éticos? Nos fijamos en el Programa de Artes Marciales del Cuerpo de Infantería de Marina (MCMAP) y su enfoque de entrenamiento mental, físico y ético integrado. El liderazgo y las tácticas también fueron examinados desde una perspectiva del guerrero ético. Más recientemente, miramos la tarea crítica de la protección de nuestros enemigos, y cómo se relaciona eso con la mitigación del trastorno por estrés postraumático (TEPT).

¿QUÉ HEMOS OÍDO? Hemos sido bendecidos con muchos comentarios de realimentación. La mayoría ha sido positiva, algunos ha sido negativos, pero todo eso ha sido muy instructivo. Tal vez los más apasionados comentarios vinieron en respuesta al concepto de respetar el Valor de la Vida de los adversarios criminales. Reflejan un punto de vista que al parecer es muy lógico: “Voy a tratar a los delincuentes/adversarios limpiamente, limitaré mi uso de la fuerza a la letra de la ley, incluso los llamaré “Señor “, pero no tengo que respetarlos”.

Otro lector razonable dijo: “Yo respeto a las víctimas, no a los criminales”. Justo lo suficiente. Y esa perspectiva puede ser suficiente en el corto plazo. Sin embargo, creemos que con el tiempo no respetar el Valor de la Vida de nuestros adversarios puede causar problemas a nosotros y a los demás. Por lo tanto, nos gustaría expandir la discusión de esta pieza misteriosa del rompecabezas del Guerrero Ético. Es el más contrario a la intuición – pero, según nuestro parecer, también es el más importante.

¿QUÉ QUEREMOS DECIR? ¿Qué queremos decir con respetarle a alguien el Valor de la Vida? Simplemente significamos que la vida de otra persona tiene el mismo valor que nuestra vida. No nos referimos a respetar la conducta criminal, antisocial o violenta de una persona. No queremos decir que las acciones criminales deben ser excusadas ​​debido a las desventajas socioeconómicas o ambientales, o de otro tipo. Sólo significamos que es importante reconocer el valor de cada vida humana, y proteger esa vida si es posible.

No reconocer el Valor de la Vida puede causar problemas en varias maneras. La gente sabe que si usted respeta su vida – ellos lo ven en tus palabras y acciones y lo ven en tus ojos. Esto va para los delincuentes también. Ellos saben que usted no respeta su conducta, y la mayoría pueden vivir con eso. Pero, si ellos piensan que usted no respeta su vida, es más probable que le falte el respeto y harán todo lo posible para hacer su trabajo aún más difícil. Dado que los reincidentes son una triste realidad, también será probable que el próximo encuentro con la ley sea más difícil. Es fácil ver cómo esto puede conducir a una espiral descendente. El criminal podría estar en una espiral descendente de todos modos, pero ¿tenemos que hacerlo peor? En la medida en que mostramos respeto por el Valor de la Vida de un adversario, puede hacer que sean más cooperativos, habremos hecho que nosotros y nuestros colegas estemos un poco más seguros.

La pieza más importante del rompecabezas es que ser un protector ético es mejor para nosotros. Proteger nuestra salud psicológica es una parte importante de la protección de nuestras propias vidas. Todos somos parte de una raza humana. Cuando hacemos el juicio de que ciertos comportamientos pueden negar el Valor de la Vida, hacemos que el valor de la vida humana sea relativo. Sin proponerlo, disminuimos el valor de la vida de todos los demás incluyendo el nuestro. Creemos que esto es perjudicial para la salud psíquica. Es la semilla de la apatía y el agotamiento. Para aquellos que pueden insistir en llevar cualquier argumento a su extremo lógico, le ofrecemos lo siguiente: Si los autores proponen que toda vida humana debe ser respetada, ¿respetarían la vida de personas como Adolf Hitler y Charlie Manson? La respuesta es sí. ¿Haríamos lo que sea necesario para llevarlos ante la justicia, incluso si eso significó matarlos legalmente si era necesario? Sí, también.

Sugerimos que incluso el comportamiento de incalificable maldad de esas personas no les separa de la raza humana. Lamentamos que malgastaron sus valiosas vidas al causar un dolor inimaginable a otros. Y eso es todo lo lejos que el respeto necesita ir. No sugerimos que tenemos todas las respuestas, sólo un marco que ha demostrado ayudar a los protectores a ser más eficaces y más sanos. La mayoría de los lectores comprende el contexto de nuestra afirmación de que la ética del guerrero es aplicable a la ejecución de la ley. Como la mayoría de las cosas que vale la pena hacer, ser un guerrero ético o un protector ético es algo por lo que nos esforzamos continuamente para lograr, aunque a menudo nos quedamos cortos.

¿QUÉ HEMOS APRENDIDO? En conclusión, debemos ser claros en afirmar lo obvio: no hay necesidad de respetar o incluso remotamente condonar acciones criminales. Esa perspectiva huele a la misma clase de relativismo moral que debemos evitar. Lo que estamos recomendando, sin embargo, es una simple clarificación filosófica: los valores de comportamiento son relativos y están en una categoría totalmente diferente del Valor de la Vida. Podemos tratar profesionalmente, éticamente y legalmente con las acciones de los delincuentes y aún así respetar el valor intrínseco de su vida.